Información de la Comisión para la Paz en tela de juicio.

 LA REPUBLICA | POLITICA | 03/12/2011  | Pág. 4

 DEBATE. CUESTIONAMIENTOS DE LA FAMILIA CASTRO A INFORME FINAL

El ex prosecretario de la Presidencia, Carlos Ramela, consideró "tremendamente injusto y erróneo" considerar que la Comisión Para la Paz (Comipaz) mintió u ocultó información sobre detenidos desaparecidos. Madres y Familiares reclama que "se investigue en serio".
Carlos Ramela defendió ayer el trabajo y las conclusiones de la Comipaz, tras las críticas de la familia del maestro Julio Castro. "Se dejó en claro que la última parte del informe de la Comipaz era una mentira, todo el informe fue una gran mentira", expresó Ariel Castro. El nieto del maestro recordó que la Comipaz concluyó que los restos de su abuelo fueron exhumados y esparcidos en el Río de la Plata.
Empero, Ramela consideró "tremendamente injusto y erróneo" criticar el informe de la Comipaz. "No está bien que se hagan apreciaciones de este tipo. Hay que tener en cuenta la mecánica, criterios y las condiciones de trabajo con las cuales funcionó la Comipaz. Pueden existir errores puntuales, pero decir que todo es mentira es un verdadero disparate", expresó Ramela al sitio Montevideo Portal.
"La Comipaz informó que no podía confirmar oficialmente que la versión que iba a dar fuese la verdadera. Sobre todo cuando comprobamos la existencia de la Operación Zanahoria, una operación de desenterramiento tan precaria y a las apuradas, que no deja certeza si el desenterramiento fue total o parcial", dijo Ramela. Sin embargo, los militares que declararon ante la Comipaz pudieron haber mentido, estimó Ramela.
Por su parte, el integrante de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, Ignacio Errandonea, estimó que la Comipaz fue un "avance", porque reconoció la existencia de ciudadanos detenidos desaparecidos, pero sus conclusiones "fueron influidas porque se tomó la información que dieron los propios militares, y los militares mentían".
Errandonea estimó que el trabajo de la Comipaz debe analizarse "dentro de un proceso". "Comparado con lo anterior fue un paso enorme, pero para lograr la verdad se debe investigar en serio. El Estado está omiso, no investiga
todos los gobiernos desde la salida de la dictadura están omisos, no investigaron", afirmó Errandonea. "El problema no es lo que hizo la Comipaz en su momento, fue un paso, pero es necesario nuevos pasos para avanzar", concluyó.
Por su parte, el senador Ope Pasquet (Partido Colorado) defendió el trabajo de la Comipaz. En este sentido, el hallazgo de los restos de Julio Castro no habilita a "calificar de mentira" la información de la Comipaz. "La Comipaz hizo lo que pudo, con las herramientas que tenía. Lo hizo sinceramente de buena fe. Lo que es cierto es que a la Comisión para la Paz le mintieron", dijo Pasquet. El senador colorado consideró "lamentable" las mentiras y el ocultamiento de información sobre los hechos del pasado, porque "es bueno que se conozca la verdad".
En tanto, el diputado José Bayardi (Frente Amplio) dijo que la Comipaz intentó "recoger información" y "aproximarla" a la información sobre la persona detenida desaparecida.
Sin embargo, "nunca he dudado de que hubo quienes trataron de operar en lo que se llama la contrainteligencia. O sea, cambiar el escenario de la realidad para generar confusión y evitar que se avanzara en el esclarecimiento de la situación", afirmó Bayardi.

 

Militares procesados cruzan acusaciones por Julio Castro. SILVEIRA. EMPLAZÓ A CULPABLES DEL ASESINATO A "DAR LA CARA"

"Que se hagan responsables los que mataron al maestro, porque no se interrogaba para matar a nadie. No se fusilaba a la gente. Esa intención no existía en las fuerzas", afirmó a LA REPÚBLICA el ex integrante de OCOA.
El hecho de que la causa de la muerte del maestro Julio Castro haya sido el ajusticiamiento a través de una bala, comenzó a generar las primeras reacciones entre los militares procesados por delitos de violación a los derechos humanos, que intentan deslindar responsabilidad del asesinato.
El primero en hablar fue el ex integrante de OCOA, coronel retirado Jorge Silveira, quien desde la Cárcel de Domingo Arena, voluntariamente se comunicó con los medios para asegurar que "el Ejército, la Marina o la Fuerza Aérea, no ajusticiaban" a los detenidos.
"El método ordenado por los mandos para la lucha contra las organizaciones armadas ­período 1972-1975­ consistía en investigar y detener a los terroristas, obtener en un tiempo sumamente acotado la información que permitiera el seguimiento de las operaciones para neutralizar y detener al enemigo. El jefe o segundo jefe de unidad debían estar presentes en los interrogatorios, para pasar al detenido al juez sumariante y posteriormente el juez militar lo recluía en los penales correspondientes", expresó Silveira.
"Los responsables de hechos como el caso Gelman y el maestro Julio Castro deben responsabilizarse y así comenzar a limpiar la imagen de las actuales fuerzas orientales", señaló el militar tras calificar de "aberrantes" ambos hechos.
Si bien el ex integrante de las fuerzas represivas de la dictadura se negó a explicitar a quién emplazaba "a dar la cara y asumir la responsabilidad", por la muerte de Castro, otras fuentes indicaron que los dardos apuntan directamente a quienes integraban el Servicio de Información de Defensa (SID), sindicado por los propios retirados como el responsable de las dos operaciones.
El teniente coronel retirado José Gavazzo, quien era uno de los principales oficiales del SID, fue señalado ayer por el semanario Brecha como "pieza clave" en caso de Julio Castro y en filas de algunos retirados se cree que podría brindar información.
Interrogado Silveira respecto a que si ni el Ejército, la Mariana y la Fuerza Aérea ajusticiaban a los opositores a la dictadura, cómo explicaba el hallazgo y la conclusión forense sobre Castro, dijo: "Será algún militar de otra dependencia".
"Como ya declaré en el caso Gelman ante el señor juez (Pedro) Salazar las Fuerzas Armadas no secuestraban niños, mataban mujeres embarazadas y mucho menos mujeres que habían dado a luz, y agregué que repudiaba estos hechos aberrantes", añadió.

Para tratar de justificar sus expresiones, Silveira destacó que "fue el Ejército el que capturó a (Julio) Marenales (al presidente José) Mujica y (ministro de Defensa, Eleuterio) Fernández Huidobro y no fueron fusilados, ajusticiados. Lo mismo pasó con (Raúl) Sendic, lo capturó la Marina y lo llevaron al Hospital Militar. No lo fusilaron", precisó.

 

Burgueño en la mira de la Justicia. COMANDABA EL 14 EN 1977

El entonces mayor Saravia era el subjefe de la unidad.