Presos trabajarán y parte del dinero se destinará a las víctimas.

Medida. Los reclusos que salgan a trabajar serán trasladados a La Tablada y Cabildo

SEBASTIÁN PANZI - NATALIA ROBA TWITTER: @SPANZI - TWITTER: @NATIROBA  

A través de un proyecto de ley, el gobierno permitirá a los presos trabajar fuera de las cárceles en un intento por lograr mayores niveles de rehabilitación y facilitar su reinserción en la sociedad. 

Como parte de esta estrategia, el Ministerio del Interior trasladará de las principales cárceles a los presos que tienen salidas transitorias. De este modo, los que estén habilitados a trabajar irán exclusivamente a Cabildo (la ex cárcel de mujeres) y a La Tablada, según anunció a El Observador el ministro del Interior, Eduardo Bonomi. El jerarca informó que su cartera ya tiene redactado un proyecto de ley para que los reclusos puedan trabajar en empresas privadas por un sueldo como el de cualquier asalariado, y adelantó que ya hay un acuerdo alcanzado con el sector de la construcción.  

El texto está en manos del Ministerio de Trabajo y del Banco de Previsión Social para que realicen ajustes técnicos, y luego ingresará al Parlamento. La medida tiene varios objetivos, entre ellos, que parte del sueldo que recibe el recluso solvente un fondo de atención a las víctimas de los delitos (ver nota aparte).  

"Vamos a hacer acuerdos con empresas o cámaras empresariales que van a llevar a trabajar presos y estos van a trabajar por un sueldo parecido al que cobran los demás trabajadores", dijo Bonomi.  

Actualmente, un porcentaje de presos tiene salidas transitorias para trabajar. A cambio de esa tarea cobran el "peculio" pero es menor al de un salario fijo. Reciben $ 3.000 por mes que se divide en tres partes iguales, una para la familia del recluso, otra para gastos personales y la tercera va a un fondo para cuando obtenga la libertad.  

Bonomi explicó que este proyecto de ley reglamentará lo que perciben los presos por el trabajo que desempeñan y además establecerá cómo se distribuye el ingreso. Se repartirá igual que en el caso del peculio pero se le agregará otro rubro: un porcentaje de entre el 3% y el 10%, que aún no está definido, y que irá para la atención psicológica y médica de las víctimas.  

Aún no hay una estimación de cuántos serán los habilitados para trabajar y Bonomi declaró que eso dependerá de la clasificación que se realice. "El preso tiene que trabajar y ser funcional para la empresa", dijo. Aseguró que habrá un seguimiento severo y quienes tengan mala conducta volverán a la cárcel y perderán el puesto de trabajo. "(El empresario) no tiene obligación de tener a alguien que es una carga", afirmó. 

Las autoridades carcelarias evaluarán a los reclusos para armar una lista con los que estén aptos para salir al mercado laboral, pero luego los jueces tendrán que dar el visto bueno y habilitar la salida transitoria.  

El Ministerio del Interior tomó como medida de precaución separar a estos reclusos de los que no salen dado que es causa de problemas. Bonomi dijo que los presos que no salen muchas veces les exigen bajo amenaza a los otros que les traigan droga. "Si no llega el pedido, cumplen la amenaza. Muchas de las peleas y acuchillamientos tienen que ver con eso", explicó el ministro.   

Interés privado

La construcción será el primer rubro en el que los presos podrán trabajar. El ministro Bonomi dijo que ya alcanzó un acuerdo con la Cámara de la Construcción y el Sindicato Único de la Construcción (Sunca) para que capaciten a los reclusos y que estos puedan trabajar. Adelantó que esto sucederá en Punta de Rieles y probablemente en Maldonado. "La idea es que puedan salir a trabajar con la condición de que si lo hacen bien, cuando salgan en libertad los mantengan en el trabajo", dijo. 

Además del rubro construcción, Bonomi adelantó que recibió manifestaciones de interés desde otro ámbitos pero no quiso dar los detalles debido a que aún no lo habló con los sindicatos."En muchos casos viene de iniciativa de las cámaras", sostuvo. 

Los presos saldrán a trabajar durante el día y luego volverán a las cárceles.  

El Ministerio del Interior quiere acompañar esta medida con otro proyecto de ley que tiene en carpeta referente a las penas alternativas. En este sentido, Bonomi dijo que aspira a que el trabajo sea considerado una de las modalidades de las penas alternativas. "Puede ser (que en vez de prisión vaya a trabajar) o también puede ser que trabaje y que duerma en la cárcel", informó.  

La iniciativa es apoyada por el Ministerio de Trabajo. El titular de esa cartera, Eduardo Brenta, adelantó a El Observador que hay normas internacionales a tener en cuenta con el trabajo para los presos y deberán ser contempladas. "Nuestra intención es encontrar todos los elementos jurídicos para viabilizar ese proyecto porque lo compartimos. Es más, podemos llegar a apoyarlo desde nuestras políticas de inserción laboral con los centros públicos de empleo", dijo Brenta. Una vez que se hagan los ajustes técnicos, el texto llegará al Parlamento. | EL OBSERVADOR