Fondo Nacional de Recursos: más servicios y tecnología médica al interior profundo

Las autoridades del FNR reconocen inequidades en el acceso a la salud para la población del interior. En Montevideo la cifra asciende a 68 cada 10 mil habitantes y en el interior 43 cada 10 mil. Este cambio va en línea con el planteo del Presidente Mujica sobre la necesidad de disponer de médicos en el medio rural. El Fondo define sus acciones, priorizando el tipo de patologías para luego instalar centros especializados.

El presidente alterno del Fondo Nacional de Recursos (FNR), Enrique Soto, se refirió al alcance que tienen las prestaciones de la institución en el interior del país. En este sentido recordó que todos los habitantes tienen derecho a ser beneficiarios del Fondo. La realidad indica que en el interior se detectaron inequidades geográficas, debido a que la mayor oferta de servicios de alta tecnología médica se encuentra al sur del país.  

Esta realidad es una preocupación prioritaria del Presidente de la República y así lo hizo conocer en el último tiempo, este planteo implica el diseño de una propuesta específica que deberá elaborar el MSP, la Facultad de Medicina y los gremios, que ya se encuentra en etapa de análisis. 

En su audición radial de M24 del 15 de setiembre, el mandatario dijo que la distribución de los recursos médicos en el territorio y toda la infraestructura que rodea a los servicios de salud, pasa a ser un componente de la lucha por la equidad porque las esperanzas de vida son muy distintas para quienes están alejadas de los grandes centros urbanos. 

¿Cómo y por qué?

Ante esta situación dispar, autoridades del FNR comenzaron a tomar medidas para garantizar la “equidad geográfica”. Soto explicó que la apuesta es distribuir mejor y en forma más equitativa los recursos en todo el país. En este sentido, aclaró que la solución no es instalar nueva tecnología en el interior en forma indiscriminada.  

El jerarca recordó que la calidad de los servicios está vinculada al número de pacientes que se atienden en el centro y a la formación de los recursos humanos que trabajan en él. Argumentó que poner un centro sofisticado donde se atiende poca gente no es redituable ya que el costo-efectividad e incluso los profesionales allí instalados no tendrían la suficiente experiencia para una cobertura de calidad.    

Lo primero es trabajar en las patologías y en cómo solucionarlas, aseguró Soto, quien puso como ejemplo el tratamiento de la cardiopatía isquémica, cuya definición más conocida es “infarto de miocardio”.  

Para abordar esta patología, el FNR acompañó a otras instituciones en la puesta en práctica de un programa de tratamiento en el interior que se divide en dos fases.  

La primera supone el financiamiento de los fármacos que se utilizan para el tratamiento del infarto (fibrinolíticos), para que las personas accedan rápidamente a la solución del problema. También supone la financiación del fármaco, registro de pacientes con esa enfermedad y adiestramiento del equipo de salud.  

Una vez en funcionamiento la fase uno, se pasa a la fase dos que es la instalación de los centros de hemodinámica en el interior.  

El titular del FNR explicó que apostar a la tecnología implica tener estudiadas las regiones en las cuales ese centro tendrá su área de influencia para lograr una asistencia satisfactoria, por ello la distribución debe ser adecuada, según lo exigen los parámetros internacionales en materia de cobertura sanitaria. 

Los centros de hemodinamia dan respuesta rápida a una persona con un infarto ubicada a una distancia en tiempo de dos horas, por ello se debe definir el área de acción y la cantidad de personas que cubre un centro de esta naturaleza, relató Soto, quien considera importante buscar una solución para quienes están a más de dos horas de distancia.  

El jerarca ratificó la preocupación de las autoridades en lo que a equidad geográfica respecta y es por ello que están implementando medidas para que el presupuesto del FNR se distribuya de forma justa. Soto aseguró que les inquieta el tema de la descentralización en materia de recursos en salud, pero entiende que la misma debe hacerse en forma racional.  

Mujica y el FNR

En su audición el Presidente Mujica aludió a la tarea del FNR como una de las más nobles encaradas en Uruguay. Recordó que el mismo absorbe recursos por la naturaleza de los problemas que enfrenta y tiene limitaciones porque toma decisiones en función de los casos que se presentan. 

Mujica dijo que sus prestaciones y servicios se ven influidos por la distribución de los recursos médicos en el país. Aseguró que la mayoría de los casos que llegan al FNR son de población cercana a la capital y que los que vienen del norte son generalmente procedentes de algún hospital público “de punta”. Parte del país se ve impedido de acceder por las dificultades de los servicios médicos y su distribución. “Tenemos la obligación de gastar más, pero tratar que ese gasto sea lo mejor posible para beneficio de la gente”, sostuvo Mujica. | SCI PRESIDENCIA