La reforma del Estado

La reforma del Estado no hay que verla como un asunto tecnocrático de la gestión, sino como algo que revincule al ciudadano con el Estado. He dicho muchas veces que esa relación es dual, algo esquizofrénica: el ciudadano por un lado ama al Estado y por otro detesta la burocracia. Entonces hemos dividido la reforma del Estado en la articulación de dos áreas: una que es más central, que se refiere al entrenamiento, a la capacitación de los funcionarios, a terminar con el caos que hay en la administración central y las diferencias entre ésta y los entes autónomos, que son inequidades muy grandes, a apoyar algunas reformas que vienen, como el SIRO (Sistema Integrado de Remuneración Ocupacional), que incluye también la modernización del derecho público, que implicará un conjunto de leyes, unas integradas a la Rendición y otras que irán después.

MEJORAR LA ADMINISTRACION Luego de un trabajo de varios ministerios y del BPS, hemos enviado el "Certificado del nacido vivo": habrá un par de decretos que significarán un cambio muy grande en Uruguay; cuando se inscribe al nacido en el centro de salud, ahí se le da ya lo que será la base de la cédula de identidad y la base de la inscripción en el Registro Civil. Cuando los familiares hacen el trámite esto queda integrado en una sola base de datos. Para nuestro país integrar estas cosas, es ahorrar tiempo y costos de manera inédita. Eso que podríamos llamar la simiente del "gobierno electrónico" va en dirección a crear una base de datos para facilitar la gestión en los aspectos centrales. Ahora, todo lo que tiene que ver con mejora de la administración, régimen de funcionarios, productividad, derecho público, en realidad está pensado en función de quien está viviendo en la otra punta, en un pueblito o un barrio de la capital. DESCENTRALIZACION Y PARTICIPACION Queremos la descentralización como el proyecto estrella, como el corazón de la reforma del Estado. "Descentralización y participación ciudadana" incluye varias acciones. Una, ir hacia la descentralización política; enviaremos una ley, cuya elaboración está bastante avanzada y está interviniendo el propio presidente, para crear autoridades locales en todo el país, que sean electivas y con representación proporcional a partir del próximo período de gobierno. Ésta es la pata política... El mensaje es: dentro del marco constitucional actual ir al máximo posible dando un fuerte impulso al proceso descentralizador en lo político. Todo el mundo levanta la bandera de la descentralización. Históricamente el Partido Nacional lo ha hecho, la izquierda también. Hay una demanda de reconocer las identidades locales, porque esto, en el interior, es mucho más fuerte que en Montevideo. Uno pasa de un centro comunal a otro y no sabe bien cuáles son los límites, salvo algunos lugares como el Cerro u otros que tienen una identidad muy definida. En el interior es distinto. ¿Cuál es el problema? En general, las intendencias progresistas promueven la formación de juntas locales pero la inmensa mayoría no lo ha hecho. Entonces, los derechos y los medios que tienen los ciudadanos dependen mucho del lugar dónde les tocó vivir. LAS AUTORIDADES LOCALES Hay que ir definiendo los contenidos y los cometidos que tendrán las llamadas Juntas Locales para que no se cree un conflicto con los intendentes. Acá, si uno hace algo electivo, la Constitución establece que es por representación proporcional. Salvo cuando la Constitución dice expresamente lo contrario, como para las Juntas departamentales, donde la mayoría la tiene quien ganó. Pero ese régimen es sólo para las Juntas departamentales. O sea, si se crean por ley autoridades locales electivas, siempre serían por representación proporcional. Este es un proceso fuertemente democratizador. Alguien dirá: "bueno, pero se puede crear un conflicto...". No, no. Depende de los cometidos. No estamos en la idea de crear Juntas locales autónomas para fragmentar el territorio nacional. ¿Hasta dónde iremos en la propuesta? Hay un grupo de trabajo, pasará a consulta con el presidente y con los juristas convocados, y se hará un borrador con el cual se buscará los caminos políticos. Generando autoridades locales hasta en las poblaciones más chiquitas. Se puede decir: "¿Y si en un lugar el intendente es de un signo y una determinada Junta local de otro?". Pero es que esa misma cohabitación la tenemos a nivel nacional de muy diversa manera, e insisto que depende de los cometidos, los alcances, los recursos económicos que tengan las Juntas... INTEGRAR A LA SOCIEDAD La Constitución actual establece que habrá autoridades locales y que serán reglamentadas por ley. Este es el pilar político de la descentralización. Vamos a lo segundo: hay un pilar social y es que cada ministerio, cada política pública, ha ido estimulando la generación de referentes sociales. La idea es que ellos puedan evaluar las políticas públicas, cuestionarlas, tener iniciativa... O sea, integrar también a la sociedad civil organizada en ese movimiento a nivel local. ¿Esto es innovador o no? Depende, nosotros no vamos a reeditar la experiencia montevideana. Trataremos de recoger lo mejor de ella, pero no haremos exactamente lo mismo... En cada pueblito, cualquiera sabe quién es quién; habría un tercer pilar, que sería lo que llamamos "Centros de atención al ciudadano". Hay que facilitarle la vida a la gente. Muchos de estos trámites que a nivel central los integramos en base de datos, debe ir por una red para ser consultados en el centro comunal de Mevir, por ejemplo, o en locales que proporcionen los entes públicos, donde el ciudadano pueda realizar los trámites municipales o nacionales a los que tiene derecho, sin necesidad de traslados ni de tener que convertir a su diputado en un edil local que le realiza gestiones en la capital del departamento o en la capital de la República. Y finalmente, el cuarto pilar, en el cual estamos bastante avanzados, sería una mezcla entre el desarrollo de las culturas locales, tomar el patrimonio cultural local y de alguna manera registrarlo, y por otro lado las agencias de desarrollo local. Hay una tendencia en el mundo, y la hemos estudiado bastante acá, acerca de vender, mostrar el territorio exhibiendo lo mejor, como una vía de desarrollo. Trajimos un experto mundial que nos dijo: "Es increíble, ustedes en vez de vender tannat Uruguay o de algún lugar en particular venden cada marca". Uno debe vender un producto asociado a un pueblo, a una zona, a una región, y eso después se ata al turismo. Es decir, se logra otra forma de desarrollo. Esto, que es económico y cultural, sería el cuarto pilar de la descentralización y la participación ciudadana. Este es el proyecto central de la reforma del Estado en el que estamos trabajando a toda máquina. Pero esto supone lo otro, porque uno no puede ir a la oficina de atención al ciudadano, decir "déme la partida de nacimiento" y que no se la den. ¿Por qué hay que ir cincuenta o cien veces a pedir la partida de nacimiento? ¿Porque hay un provento atrás? ¡Ah...! Claro, hay una historia donde alguien cobra algo ¿no? Terminemos con esto. Arreglemos con los funcionarios y demás, pero en realidad la gente ya no soporta hacer trámites mucho más lentos en el sector público que los que hace en el sector privado. EL DESARROLLO LOCAL Quienes están en la localidad han de tener la capacidad de administrar recursos para dar determinados servicios y cumplir determinadas funciones. Si no, esto queda en el aire. Y además, de otro modo no convocaríamos a la gente. En realidad, esto la izquierda lo ha comprendido porque todo el esquema de los presupuestos participativos viene por ese lado. Hoy, este tema es uno de los principales: cómo se distribuyen los recursos económicos hacia el esquema de descentralización. Ahora bien, creo que tenemos un problema en este gobierno y es que no hay visibilidades locales de los problemas. Hay un proceso de proyectos de desarrollo bastante más interesante de lo que se piensa y fundamentalmente en algunas zonas del interior. Entonces hay que apuntalar la parte del desarrollo local. Uno puede ayudar de acá, con la cooperación internacional, que hay mucha, pero esto supone una actitud política. No entrar en una guerra de tipo, tribal, entre un departamento y otro por la redistribución de los recursos en base a la patente u otro tipo de cosas... Eso ya fue. Y no hay gobierno que haya dado más recursos a los departamentos que éste: casi 200: 000.000 de dólares... 